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Si las mujeres mandaran (o mandasen)

Marcelo dedica su tiempo a la cesta de la compra, a limpiar el hogar y a llevar y traer las niñas del colegio. En cambio su esposa, la gallarda y calavera Comandanta Santurce, se pasa la vida tan ricamente, siéndole infiel con Sancho. Marcelo sufre y calla... hasta que un día aparece en su vida Agustina. Una joven y preciosa arqueóloga, que cree haber encontrado en sus excavaciones australianas, en un fósil idéntico a Marcelo, el arquetipo del macho de tiempos pasados. Es sólo un experimento científico, pero cuando la comandanta Santurce, los descubre juntos haciendo el amor, no lo entiende así y para lavar su honor se bate en duelo con Agustina. Agustina tiene mala suerte...¡pero ya no importa! Marcelo, capitanea la lucha por la liberación masculina y al final, los hombres logran la victoria sobre su eterna enemiga, la mujer. ¡Y vuelta a emprezar!
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